



Una emotiva pintura de reconstrucción patrimonial e histórica que rescata la memoria visual de nuestros barrios en los inicios del siglo XX. La obra retrata con calidez y sensibilidad la vida cotidiana de Villa Galicia en 1918, capturando la arquitectura de época, las calles anegadas por la inundacion de 1918 y la atmósfera apacible de los antiguos paisajes suburbanos.
Con un delicado trabajo en el tratamiento de la luz y el color, esta pieza trasciende la mera representación paisajística para convertirse en un valioso testimonio de la identidad local y el paso del tiempo. Una obra ideal para coleccionistas, apasionados de la historia regional y amantes del arte con arraigo patrimonial.